domingo, 25 de abril de 2021

E la nave va.

Ella mejora conforme a lo previsto, pero la amenaza está ahí. El jueves hubo biopsia y falta el resultado. No quiero volver a empezar.

El trabajo es extraño. Dos meses descentrado empiezan a pesar. La corriente no cesa, y puede seguir arrastrándome o dejarme a un lado. Imposible navegar.

Y ha habido concierto con banda. Todo bien, excepto que el día a día sigue igual de confuso, sin solución aparente.

La nave va, pero no conoce puerto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

La belleza de la persistencia.

Mi caso es diferente, porque mi persistencia me conduce a caminos no deseados. Insisto en lo que no me lleva a nada bueno y, por tanto, dejo...