Es difícil saber si el futuro será diferente, pero el presente ofrece certezas incuestionables. En el ámbito laboral, la valoración ha sido objetiva. Si me hubiese esforzado mucho, el resultado habría sido similar. A quien nada se esfuerza nada le importa, incluso con lazos de sangre, lo que resulta esencialmente triste y por completo prescindible. Seguir adelante, el único camino.
domingo, 24 de marzo de 2024
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