Es difícil saber si el futuro será diferente, pero el presente ofrece certezas incuestionables. En el ámbito laboral, la valoración ha sido objetiva. Si me hubiese esforzado mucho, el resultado habría sido similar. A quien nada se esfuerza nada le importa, incluso con lazos de sangre, lo que resulta esencialmente triste y por completo prescindible. Seguir adelante, el único camino.
domingo, 24 de marzo de 2024
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Otra muestra.
Debo ser realista. El deterioro avanza, aunque no me dé cuenta. La parte física se resiente en todos los ámbitos, y la síquica, más difícil ...
-
Nada cambia a mejor. Sigo recibiendo negativas en segundos. Oposiciones a correos, a profesor, estudiar para dar clases, aprender Python... ...
-
Es cierto que me presenté a un examen. También es verdad que no lo preparé, que no quedé bien y que las plazas no me interesaban. Pero las c...
-
Me gusta mucho Jorge Drexler. Pero la idea de que "cada uno da lo que recibe, luego recibe lo que da" es buenista, y por tanto ale...
No hay comentarios:
Publicar un comentario