Es muy triste comprobarlo, pero mentir no arregla nada. Son días, semanas, meses y años con el mismo resultado. No hay prisa, y tampoco sé si complicarlo merecerá la pena. De entrada, cada día me valoro más, porque el desprecio viene de fuera y no tiene justificación. Me tengo que acostumbrar a disfrutar.
domingo, 30 de noviembre de 2025
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