miércoles, 7 de octubre de 2015

Un año.

Ayer hizo un año desde que la Directora General de la empresa donde trabajaba (Aránzazu Vallejo, Aguas de las Cuencas de España, S.A.) decidió que no quería saber nada de mí, echándome de la misma tras más de 13 años sin un solo problema. "Causas organizativas", lo llaman.

Sigo desempleado. Desorientación, desprecio, preocupación... Soy consciente de que el tiempo juega contra mí. Me encuentro en el espejo cada mañana y no sé qué decirme. Las preguntas son difíciles y las respuestas más. Un año.

Pero sólo hay un camino y es hacia delante. Allá voy. A través del espejo si es preciso.

Que el pasado se hunda con su porquería.

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