sábado, 19 de mayo de 2018

Un mes.

El tiempo pasa mucho más deprisa que las sensaciones. Parece que fue ayer cuando me echaron de mala manera dándome las gracias, pero ha pasado un mes sin que nada me haga pensar en que la nueva situación va a llevarme a algo mejor. Ya sé que el buenismo afirma con insistencia que el odio es contraproducente, pero mi experiencia va por otros caminos. Es bueno saber quién no merece nada, para no tener que hacer memoria. Hora de salud no tengan.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

La belleza de la persistencia.

Mi caso es diferente, porque mi persistencia me conduce a caminos no deseados. Insisto en lo que no me lleva a nada bueno y, por tanto, dejo...