Toca reinventarse. Toca empezar mirando dónde poner cada pie. El futuro es algo cada vez más difuso, más incontrolable. Tal vez más natural. Hay muchos afluentes y pocos ríos. Hay muchos ríos y pocos mares. Ahí está el final. Al revés de lo previsto. Desde abajo, haber hecho cima sirve para ver el camino de vuelta y la mejor forma de volver a intentarlo. ¿Vienes? Yo siempre.
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