Ayer fue otro día triste. Tres meses sin trabajo y tres meses por delante antes de solicitar el subsidio. La sensación de derrota es cada vez más intensa. Y no saber qué pasa, qué está mal, por qué sucede así y no de otra forma; el absoluto desconocimiento de mi parte, es descorazonador. Lágrimas diarias, amargura sin fin. Cada vez es más difícil levantar la mirada. El horizonte se aleja.
sábado, 12 de diciembre de 2020
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