Alguien sigue ausente. Nada importa el entorno, próximo o lejano. Ni la alegría ni, especialmente, la pena. Necesidades básicas cubiertas y poco más. Me resulta imposible pero no puedo renunciar. La realidad es lo que queda cuando el sueño se va.
martes, 29 de junio de 2021
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Extrañas sensaciones.
Son ya varias las ocasiones en las que me siento apartado laboralmente. Es una situación rara, en la que podría hacer más pero no hago porqu...
-
Nada cambia a mejor. Sigo recibiendo negativas en segundos. Oposiciones a correos, a profesor, estudiar para dar clases, aprender Python... ...
-
Podría pensarse que la inacción, la parada absoluta, la falta de cualquier actividad excepto las cruciales para la vida, no debería producir...
-
Me gusta mucho Jorge Drexler. Pero la idea de que "cada uno da lo que recibe, luego recibe lo que da" es buenista, y por tanto ale...
No hay comentarios:
Publicar un comentario