Yo no soy de proyectar, de pensar en positivo para que mis deseos se cumplan. Me parece perder el tiempo, porque no hay nada, ni una prueba, que demuestre la relación entre lo que se desea y lo que se obtiene. Pero me fío de los grandes números, de los equilibrios de carácter general, y estadísticamente ya me toca. Lo de ¡Feliz 2022! va con las fechas.
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