miércoles, 6 de junio de 2018

Aire fresco.

Desde el pasado viernes respiro mejor. Una sensación de frescura, de dejar atrás lo rancio, de que nadie piense por mí, de que no me traten como a un imbécil, de que no me desprecien día sí y día también ha entrado en mi mundo. El país está arruinado, sin ninguna política enfocada al futuro. Con un fuerte desprecio a la democracia y a la convivencia. Con una falta de autocrítica descomunal, un yo no he sido vergonzoso. Con un enorme odio al hijo de quien pretende ser su padre. Y aún así da bocanadas, respira.

Mi situación no ha cambiado. Es difícil, cada día un poco más. Pero quiero sentir este aire fresco.


1 comentario:

  1. Respira tranquilo, te hará bien, dicen que lo mejor está por llegar, habrá que esperar, respiraaaaa..

    ResponderEliminar

La belleza de la persistencia.

Mi caso es diferente, porque mi persistencia me conduce a caminos no deseados. Insisto en lo que no me lleva a nada bueno y, por tanto, dejo...