domingo, 30 de diciembre de 2018

Soneto urgente de fin de año.

El tiempo cabalga la senda marcada,
con días y meses salta la muralla.
Compone otro año, nada le separa,
nada le detiene, el tiempo no para.

¿Por qué se celebra el paso del tiempo?
¿Cuál es el motivo, cuál es la ventaja?
¿Acaso se empieza en el mismo sitio?
¿Se llenan las nubes de nuevo de agua?

Si eres el tiempo nadie te reclama.
Eres sordo y ciego, te guía el mañana,
tu espalda no teme dolor ni venganza.

Pero ten cuidado si marcas tus pasos,
si decides dónde y cuándo y si basta.
El arquero apunta al centro de tu alma.


Ojalá fuese solo la rima lo que falta.

jueves, 20 de diciembre de 2018

Temor y deseo.

¿Cómo encajar las piezas si no se conoce la imagen del puzle? ¿Cuánto hay que correr si no se sabe cuándo hay que llegar? ¿Hay que dejarse llevar por el viento o navegar contracorriente? ¿Desde dónde se ve el final? ¿Se empieza siempre?


domingo, 2 de diciembre de 2018

Arriba es abajo.


Es probable que en otras ocasiones haya tenido algo que ver con los sucesos, que mi lenguaje, verbal o no, pueda haber influido en el resultado. Pero ahora no. Ahora es el azar quien dirige. Ya no soy el capitán. Sólo navego.

viernes, 12 de octubre de 2018

El final del principio.

Toca reinventarse. Toca empezar mirando dónde poner cada pie. El futuro es algo cada vez más difuso, más incontrolable. Tal vez más natural. Hay muchos afluentes y pocos ríos. Hay muchos ríos y pocos mares. Ahí está el final. Al revés de lo previsto. Desde abajo, haber hecho cima sirve para ver el camino de vuelta y la mejor forma de volver a intentarlo. ¿Vienes? Yo siempre.



miércoles, 26 de septiembre de 2018

No importa la orilla, pero hay que saber dónde está.

Llegar, volver, llegar, volver... ¿Cuándo se llega y cuándo se vuelve? ¿Da igual al revés? Da igual, pero no es lo mismo seguir que estar perdido. Y no siempre sé hacia dónde seguir.


miércoles, 12 de septiembre de 2018

¿Cuánto falta?

¿Qué sucede cuando a pesar de avanzar el objetivo está cada vez más lejos? ¿Por qué no se ve? ¿Hasta dónde hay que seguir? Hasta el final, siempre hasta el final.


miércoles, 29 de agosto de 2018

Cuatro meses.

Como era previsible, ninguno de los que se ofrecieron ha cumplido y las oportunidades surgen donde no las esperaba. Toda la teoría sobre contactos y marcas cabe en mi cubo de basura. Lo importante es el camino, disfrutar el camino y saber apartar la escoria.


jueves, 12 de julio de 2018

miércoles, 20 de junio de 2018

Dos meses de lucha.

No armes una carpa en tu barco.
Nunca duermas en una casa, pues no verás venir a tu enemigo.
Sobre su escudo duerme el vikingo con su espada en la mano
y su carpa es el cielo celestial.
Cuando la tormenta ruge con fuerza, iza la vela hasta lo más alto.
Mejor zozobrar que arriar las velas,
pues quien lo hace es esclavo de sus miedos.


miércoles, 6 de junio de 2018

Aire fresco.

Desde el pasado viernes respiro mejor. Una sensación de frescura, de dejar atrás lo rancio, de que nadie piense por mí, de que no me traten como a un imbécil, de que no me desprecien día sí y día también ha entrado en mi mundo. El país está arruinado, sin ninguna política enfocada al futuro. Con un fuerte desprecio a la democracia y a la convivencia. Con una falta de autocrítica descomunal, un yo no he sido vergonzoso. Con un enorme odio al hijo de quien pretende ser su padre. Y aún así da bocanadas, respira.

Mi situación no ha cambiado. Es difícil, cada día un poco más. Pero quiero sentir este aire fresco.


sábado, 19 de mayo de 2018

Un mes.

El tiempo pasa mucho más deprisa que las sensaciones. Parece que fue ayer cuando me echaron de mala manera dándome las gracias, pero ha pasado un mes sin que nada me haga pensar en que la nueva situación va a llevarme a algo mejor. Ya sé que el buenismo afirma con insistencia que el odio es contraproducente, pero mi experiencia va por otros caminos. Es bueno saber quién no merece nada, para no tener que hacer memoria. Hora de salud no tengan.

viernes, 4 de mayo de 2018

Improcedente.

Un Tribunal Superior de Justicia avala que un despido sin causa es improcedente. No es nulo, sino improcedente. Improcedente, según la RAE, significa no conforme a derecho. Y el Tribunal Superior de Justicia decide que lo no conforme a derecho lo es.

Es la única situación que conozco en la que, además, el causante del mal elige su pena, dejando a la víctima en la más absoluta de las indefensiones. La improcedencia, la no conformidad a derecho, avalada por el Tribunal, se castiga a elección del reo, que obviamente deja a un lado el camino que el Tribunal ya desechó y opta por pagar una cantidad que se va reduciendo conforme la sociedad avanza.

La víctima sólo mira. Cada vez es más frecuente. En muchos ámbitos. Lo que no se sabe es hasta cuándo.

La belleza de la persistencia.

Mi caso es diferente, porque mi persistencia me conduce a caminos no deseados. Insisto en lo que no me lleva a nada bueno y, por tanto, dejo...